El Rebelde del Acordeón ya llegó con su cumbia hasta el cielo. Falleció ayer en su natal Monterrey a los 66 años víctima de un infarto, según se informó en un comunicado emitido en conjunto por la familia y La Tuna Group, su compañía disquera.

Su hija Cecilia Piña Ortiz lamentó el deceso desde su cuenta de Facebook. “Papá, te amo con todo mi corazón. Fuiste y serás siempre el mejor del mundo. No tengo palabras para expresar... no sabes cuánta falta me vas a hacer, pero al fin estaré muy agradecida y bendecida por Dios por haberme dado la dicha de estar contigo hasta el último momento. Ahora vas a estar llevando tu música hasta el cielo, donde te faltaba llegar. El cielo está de fiesta”, escribió junto a dos fotografías.



Juanita Ortiz, su esposa, y su hija comentaron en el Hospital San Vicente que el músico ingresó para una revisión y le sobrevino una arritmia con un posterior infarto. Antes de intervenirlo de emergencia, el personal del nosocomio grabó un video que circula por redes sociales. “Hubo un video que no está en nuestras manos. Lo iban a intervenir para la operación. No sabemos todavía (quien lo grabó)”, indicó su hija Cecilia.

La esposa del cantante adelantó que su cuerpo sería incinerado y sus cenizas esparcidas en el rancho Macondo, que era de su propiedad y se ubica en el ayuntamiento de Allende.

Su cuerpo sería velado ayer, a partir de las 19:00 horas en las funerarias Gayosso.

Cecilia manifestó que su padre puso en alto el nombre de Monterrey, y su familia está abierta a la posibilidad de un homenaje. “Honor a quien honor merece”, dijo.