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  • Canal 98

Los organizadores de la Fórmula 1, uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, decidieron realizar una intervención a su trofeo con el objetivo de integrar elementos que nos destacan y enorgullecen como mexicanos. Fue así como una mezcla de tradición, arte y colorido se vio plasmada en la creación de un trofeo inspirado en una de las artesanías mexicanas más conocidas en el mundo: el árbol de la vida.

Cuando se dio a conocer el cartel oficial del evento, el trofeo destacó a simple vista por incorporar múltiples elementos del mundo automotriz. Y hoy se materializa gracias al trabajo de los artesanos de Metepec, Estado de México, Pueblo Mágico que funge como cuna de esta artesanía de fama global, y hogar del taller artesanal de la familia Sotelo, dignos representantes de una tradición mantenida a través de generaciones.

Cuando los representantes de la Formula 1 decidieron dar vida al trofeo no les fue difícil encontrar a quien llevara a cabo el proyecto, y por ello, decidieron llegar directamente con la familia Sotelo, referente local de la técnica empleada en la creación del árbol de la vida. Y tras meses de ingenio, se llegó a la culminación de una pieza de 70 centímetros de altura que incluye los elementos del mundo automovilístico en un diseño creación del artesano José Sotelo, quien tras dominar la técnica heredada por sus ancestros, incorpora aspectos de innovación ligados a la esencia de la Formula 1.

Para José Sotelo, la encomienda de realizar este trofeo representa un gran orgullo al permitirle mostrar el trabajo que aprendió desde muy niño, cuando veía a su padre realizar todo el proceso que hay detrás de esta valiosa artesanía.

De ocho a diez días es el tiempo que toma realizar cada una de los trofeos que cuentan con aproximadamente 296 piezas alusivas al mundo del automovilismo, entre carros, cascos, banderas, cámaras, guantes, edecanes y otros detalles entretejidos en un universo orgánico de flores y hojas que suman, en conjunto, más de 400 piezas y un peso que va de 6 a 8 kilogramos. Por si esto fuese poco, cada pieza que integra el trofeo recibió el colorido característico de la artesanía, que incluye más de 25 tonalidades de color.